miércoles, 20 de enero de 2010

DEL SON A LA SALSA
EL SON CUBANO
JESÚS RISQUET
8 de noviembre
edigital@trabaja.cip.cu
“El son es lo más sublime para el alma divertir se debiera de morir quien por bueno no lo estime.” Ignacio Piñeiro

En la región oriental de la Isla está el origen del Son cubano esencialmente en Santiago de Cuba y la serranía. Algunos estudiosos también mencionan a la provincia de Guantánamo relacionándolo con las fiestas del Changüí que allí se celebraban desde tiempos remotos.
El Son como género musical surge a finales del siglo XIX como parte de la formación de la nacionalidad cubana.
El Son comenzó a hacerse popular en las fiestas del Carnaval de Santiago de Cuba aproximadamente por el año 1892. Era interpretado por Nené Manfugás, un músico que ejecutaba un instrumento rústico de tres cuerdas doble y una caja de madera llamado Tres. Este instrumento se convirtió rápidamente en el símbolo del Son hasta nuestros días.
Inicialmente la estructura musical del Son se basaba en la repetición constante de un estribillo de cuatro compases o menos cantado a coro, el cual era conocido como el Montuno que iba recibiendo la improvisación armónica de un cantante solista, que por lo general contrastaba con este estribillo.
Por su gran aceptación popular el Son no demoró en asentarse en los centros urbanos y es cuando adquirió el elemento estructural de la música europea, la inclusión de una sección cerrada, que se ubicó al inicio del canto y fue seguida por el estribillo o Montuno. El tema se centralizó en la primera parte del Son, esto enmarcó la improvisación o Montuno a repeticiones del tema con algunas variantes sobre este.
Sus instrumentos originales fueron: el tres y la guitarra, el bongó que aportó la concepción de la interpretación politímbrica de sus múltiples formas de ejecución, las maracas, las claves ("Sin clave no hay Son") y, finalmente, la marímbula y la botija que fueron sustituidas por el contrabajo al instalarse en los predios urbanos. Entre los instrumentos de percusión africanos y los de cuerda españoles se da un sincretismo musical en el Son; así como también en el aspecto vocal entre la décima española y el canto antifonal entre coro y solista de origen africano.
A principios del siglo XX, en el año 1909 ya el Son se propaga por todo el territorio nacional a través de los que emigraban de su lugar de origen hacia otras regiones, incluyendo la capital.
Inicialmente eran cuartetos de Son provenientes de las zonas rurales y dominaban el marco musical de la ciudad: pero en la década del 20, se transformaron en sextetos.
Por ejemplo, El sexteto Habanero fundado en el 1920 tuvo su antecedente en el cuarteto Oriental; y en 1927, con la adición de una trompeta, este se convirtió en septeto aunque seguían llamándole sexteto Habanero. Es así como se originó y definió este formato instrumental sonero, característico de los medios urbanos y de gran influencia en el resto del Caribe desde la década del treinta. Vale destacar, entre ellos, al Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro.
El Son era uno de los bailes de las clases pobres, rechazado duramente por las clases acomodadas, incluso prohibido por el gobierno que lo consideraba inmoral. Al entrar en los salones de baile de La Habana y otras ciudades importantes, al disfrutar de una gran difusión discográfica y gracias al trabajo musical de las agrupaciones pasó del solar a la conciencia del pueblo cubano y de ahí al mundo. A partir de los años 20 el Son llegó a superar al Danzón en el gusto popular.
La década del 30 representa el período de internacionalización del Son gracias, principalmente, a las presentaciones de la orquesta de Don Azpiazu con su cantante Antonio Machín en los Estados Unidos (1930) y Europa (1931). La orquesta de Azpiazu convirtió al Son Pregón de Moisés Simón "El Manicero" en un éxito mundial. Por otra parte el septeto Nacional de Piñeiro se presentó en la Feria Mundial de Chicago en 1933 y logró un triunfo arrollador.
En el 1940 surgen los Conjunto cuando Arsenio Rodríguez amplió el formato del septeto añadiéndole dos trompetas, la tumbadora y el piano. La guitarra se dejó de utilizar en los Conjuntos y el tres quedó como el instrumento emblema. En el conjunto de Arsenio el tres se ejecutaba en un estilo distinto a los otros formatos musicales del Son, el piano elaboraba tumbaos de gran vitalidad y la trompeta desarrollaba improvisaciones bien cubanas partiendo del swing americano. Con esta perspectiva musical el Conjunto de Arsenio y las otras agrupaciones que siguieron su pauta crearon una nueva sonoridad para el Son.
Otros Conjuntos que en la década del 40 se destacaron en la interpretación del Son por su calidad fueron: La Sonora Matancera como conjunto acompañante de grandes figuras del canto caribeño y el Conjunto Casino por su exquisita sonoridad e inigualable sabor interpretativo.
Benny Moré, en la década de los 50, creó una escuela aparte en la interpretación del Son, él en si mismo acompañado por su banda gigante (La Tribu, como les llamaba) era un estilo sin competencia, un fuera de serie en la música popular de todo el Caribe.
El son tiene una gran variedad de formas, entre ellas: el son montuno, el changüí, el son habanero, el son pregón y el sucu sucu entre otros.
A fines de los 60 y principio de los 70 los Van Van irrumpen con el Songo al mezclar el Son con la música electrónica del Beat. Juan Formell incorporó en la Charanga los trap drums, el bajo eléctrico, amplificó los violines a la vez que estos tenían un énfasis rítmico, los cantantes interpretan a tres voces y finalmente introdujo los trombones de las Charangas cubanas.
El Son es, sin duda, el género musical cubano que más ha influenciado en la Salsa; tanto en el formato instrumental, como en la estructura musical de esta hasta llegar a confundirse como un mismo fenómeno.
http://www.trabajadores.cubaweb.cu/proposiciones/cuba%20por%20dentro/elson.htm
SON
Autor
Miguel Matamoros

Género vocal, instrumental bailable, que constituye una de las formas básicas dentro de la música cubana. Presenta en su estructura, elementos procedentes de las músicas africanas (Bantú) y españolas, pero ya fundidos en lo cubano, confluyendo en él giros rítmicos, estribillos, modos percutivos, entonaciones y sonoridades de las cuerdas pulsadas que denuncian sus dos fuentes originarias.
Se baila por pareja enlazada, y para producir su música se emplea una amplia gama instrumental que puede ir de un simple tres o guitarra, a veces acompañado de marímbula, güiro y bongó, hasta grupos mas grandes y complejos. Según Odilio Urfé; el son es el exponente sonoro más sincrético de la identidad cultural nacional. Su existencia verificada comienza concretamente en las postrimerías del siglo XIX, en una ubicación zonal múltiple que comprende los suburbios montuneros de algunas ciudades orientales, como Guantánamo (con el Changuí), Baracoa (lugar donde según SINDO Garay, se originó el tres cubano), Manzanillo (con su base organera) y Santiago de Cuba con sus barrios folklóricos de emplazamientos sub-urbanos.
Por su extracción, desarrollo, características sonoras y coreográficas y su uso social, el son cubano de vino históricamente como el medio de expresión mas idóneo y representativo para las capas humildes de la estructura socio-económica-política de la Cuba de la primera post-guerra. El complejo del son cubano transitó triunfalmente por el Caribe, América Latina, Norteamérica, Europa y otras áreas del mundo.
El son se trasladó de Oriente a la Habana sobre 1909 llevado a la capital por los soldados del Ejército Permanente, en un proceso de transculturación que determinó la entrada en la región oriental de la rumba. La incorporación del género a las orquestas danzoneras, al componer José Urfé, en 1910, su danzón El bombín de Barreto, adicionándole un motivo de son a su parte final, y el surgimiento del legendario Sexteto Habanero, en 1920, y posteriormente Septeto Nacional, le dieron enorme auge al son cubano.
Bailado inicialmente en accesorias, solares y academias de baile por capas populares - los estratos burgueses lo rechazaron y el gobierno llegó a prohibirlo por considerarlo inmoral - los salones de baile de La Habana, y de las ciudades importantes, tuvieron que abrirle sus puertas, y las casas impresoras de discos le dieron una difusión ilimitada.
Inicialmente los grupos de son estaban formados por guitarra, tres, bongó, botija o marímbula (luego bajo) , claves maracas; después se le agregó una - o más - trompetas. Actualmente el formato para interpretar el género es ilimitado.
http://www.produccionesdelmar.com/longina/Estilos/Son/index.html



EL VIAJERO ILUSTRADO
EL SON CUBANO

La historia, los movimientos y los secretos de un ritmo musical plenamente identificado con la isla caribeña.

El Viajero Ilustrado sabe que en Cuba puede vivir tres experiencias memorables y sensuales. Beber ron, fumar un puro que humea y huele como en ningún otro lugar del mundo y, desde ya, bailar, escuchar y disfrutar del son. Sin bien puede privarse del ron y del puro, le resulta imposible sustraerse al ritmo, dejar de imitar esa cadencia, resistir la tentación de repetir esos versos cantarinos y pegadizos del son.

Lo que por supuesto El Viajero Ilustrado evita mencionar es ese genérico for export llamado salsa. Ante este barbarismo, los cubanos, que casi nunca se enojan, suelen responder: "Pero no, chico, la salsa es pa' lo fideos". Es que el son, como bien sabe El Viajero, es un ritmo antiguo, diferente y único, nacido de la confluencia de dos culturas. Por un lado, los descendientes de los negros llegados de más de cien tribus del Africa que aportaron toda su vitalidad y sus creativos instrumentos de percusión y, por otro lado, las cuerdas españolas. También el aspecto vocal del son resume un sincretismo apoyado en la décima española y el canto antifonal entre coro y solista de origen africano. Ambos elementos aportaron la melodía a un ritmo original, parecido a pocos, y que sería el prolífico padre de otros ritmos que gran parte del mundo, aunque por cierto no El Viajero Ilustrado, mete en la bolsa de esa mezcla llamada salsa.

La historia del son, como todas las historias populares que se pierden en las brumas de los tiempos, es rica y atractiva, pero El Viajero prefiere buscar las razones en el sensual paisaje de los cuerpos: en ese ballet espontáneo y burbujeante que dibujan las cubanas al caminar, en ese particular vibrar de sus caderas que parecen repetir la infinita cadencia del mar; ese movimiento continuo que exuda las eternas fragancias del Caribe, de sus aguas y espumas, y que, con sus cabelleras, mecen las palmeras e imitan a un viento manso y tibio. Y también los cubanos, con sus gestos ampulosos y amables. Con sus bocas sonrientes y esos brazos de ébano húmedo. Y con sus renegridos ojos que prometen ilusiones hasta donde no las hay. Y desde ya, de esos niños, oscuros y movedizos. Puro mimbre y canela.

Oriundo de la región oriental de la isla, especialmente de Santiago de Cuba y las serranías, el son se popularizó en las fiestas del carnaval a fines del siglo XVIII. Sus primeros intérpretes se acompañaban por un instrumento muy elemental compuesto por una caja pequeña de madera y tres cuerdas. Ese instrumento, llamado precisamente tres, se convertiría en el símbolo del son.

Como sabe El Viajero, la estructura musical del son se basaba en la repetición constante de un estribillo de cuatro compases que se canta a coro; este estribillo recibe el nombre de "montuno" y funciona en contrapunto de una improvisación de un cantante solista. Es decir, una suerte de diálogo donde el coro canta, por ejemplo, "Vota la muleta y el bastón y podrás bailar el son...!" y el solista replica: "Hace tiempo que vivía / postergado en un sillón / hace tiempo que vivía / postergado en un sillón / y hoy corro la población... / Más rápido que un tranvía..." En ese momento El Viajero sabe que debe sumarse al "Vota la muleta y el bastón y podrás bailar el son...", con la mayor gracia posible.

Cuando ve bailar el son, El Viajero comprende por qué durante mucho tiempo esta danza estuvo prohibida por "lasciva e indecente". Los cuerpos pegados, las piernas entrelazadas, ese movimiento, en el que la mujer contonea la cadera y el hombre hace gala de su destreza física y de su elasticidad suelen inhibirlo. Pero sabe que en la vida vale más el coraje que la estética y puede intentarlo mirando a los que saben. Así comprende que el secreto está en mover los hombros, la cintura y la pelvis en tiempos y ritmos diferentes sin perder la gracia… ni a la compañera.

Entre los próceres del son, El Viajero reconoce al tradicional Septeto Nacional, de Ignacio Piñeiro, que supo darle forma musical a estos ritmos populares y lo difundió por gran parte del mundo en las primeras décadas del siglo XX. De los años 30 es el popular tema "El Manicero", que aún genera los trencitos en cumpleaños y casamientos. Y también reconoce el valioso aporte de Benny Moré, que en la década del 50 inundó las disquerías con esos discos duros y pesados ilustrados graciosamente con mulatas de vestidos pletóricos de volados.

Si bien el son es oriundo de Cuba, entre sus vecinos hay ritmos auténticamente caribeños, casi primos hermanos, como la plena en Puerto Rico, el merengue en Santo Domingo y el más popular baile de Panamá: el tamborito. Es más, en la misma Cuba florecen expresiones soneras de sabor local, como por ejemplo el son habanero en la propia La Habana, el sucu-sucu en Isla de Pinos, el changuí en Guantánamo, el nengón del Cauto en la zona centro—oriental. Y otras expresiones de ritmos y letras juguetonas como la popular guaracha o el songo, que mezcla elementos del son y de la rumba.

El gran cantante y compositor Ignacio Piñeiro solía cantar: "El son es lo más sublime para el alma divertir / se debiera de morir quien por bueno no lo estime." Como El Viajero ama la vida y respeta y comprende las identidades, cuando habla de son, sabe a qué se refiere. Y cuando habla de salsa, piensa en espaguetis.

http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2006/05/07/v-01601.htm

EL SON CUBANO
Origen indiscutible de la salsa, el son es un género que nació en Cuba y que ha definido más que ningún otro la música afroantillana. Sus orígenes se remontan cuando menos al siglo XVIII y son una muestra fehaciente de la fusión de las culturas españolas y africanas en el Caribe.
El instrumental del conjunto original de son, se integra de bongós, maracas y claves en la parte percusiva; de un instrumento hecho de una caja de madera al cual se le añaden unos flejes llamado marímbula, que hacía las veces de bajo; de una guitarra tradicional que llena la secuencia armónica y de un tres, instrumento derivado de la guitarra, que desempeña la labor melódica y de contrapunto a las voces y que más que ningún otro ejemplifica el sonido tradicional del son cubano.
Es sobre esta base instrumental que los cantantes desarrollan las más diversas temáticas, desde canciones patrióticas y políticas, hasta temas humorísticos o románticos, que siempre sabían salpicar de un sabor muy caribeño.
El son comenzó su auge como música popular urbana, alrededor de los años 20, cuando las primeras grabaciones ayudaron a respaldar la popularidad de grupos como el Sexteto Habanero o el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro. Es a Ignacio Piñeiro que debemos, entre otros, el famoso son titulado "Échale salsita", señalado por todos como el primer ejemplo del uso de la palabra "salsa" para la música antillana, además de la inclusión del primer instrumento de aliento en el conjunto de son: una trompeta, que desempeñaba el papel de instrumento solista, o como contrapunto para el cantante.
En la década de los cuarenta, Arsenio Rodríguez, conocido como "El ciego maravilloso", expande la instrumentación tradicional al añadirle una tumbadora y otra trompeta, con lo que crea el conjunto clásico de son, que sería la base para los grupos de salsa de los sesenta, los cuales solamente intercambiaban, en algunos casos, el par de trompetas por un par de trombones. Las composiciones de Arsenio, además, se han convertido en clásicos ejecutados en múltiples versiones por los conjuntos de salsa, de todas partes del globo.
Al ampliarse la sección de trompetas se crean las sonoras y de ellas, la que sin duda, internacionalizó el son y lo hizo penetrar en todos los rincones de América fue la Sonora Matancera, decano de los conjuntos soneros y uno de los más influyentes en la primera época de la salsa, cuando grupos como el de Johnny Pacheco, interpretaban muchas de sus creaciones, casi al pie de la letra.
Mención aparte merece Benny Moré, llamado con justicia el Sonero Mayor y que aportó al son, no sólo su peculiar y único estilo de cantar, sino que además, a pesar de no tener conocimientos formales de música, forjó un estilo de ejecutar el son con una orquesta, que a pesar de contar con secciones completas de saxofones y trompetas, no perdió su agilidad y, sobre todo conservó su muy peculiar sabor cubano.
En la actualidad, el son sigue estando lleno de vida, ya que orquestas de todo el mundo lo siguen ejecutando, ya sea en su versión actualizada de salsa, o de una manera tradicional pero siempre llenando al mundo de ese sabor tan peculiar que sólo el son puede brindar.
http://comosuena.com/articulossoncubano.html




ACERCA DE LA MÚSICA "SON"
POR: MARTA BERCY

Alrededor del mil setecientos y piquitos, los "mulatos" criollos tarareaban una tonada que dice así: ¿Dónde está la Ma' Teodora? Rajando la leña está... con su palo y su bandola, rajando la leña está....Y así y así, se repetía una y otra vez.
Cuando se investigó la raíz del Son cubano, estaba claro: esa mezcla del español y la negra africana, esa unión llena de sometimiento, látigos, sudor y temperamento: andaluces, yorubas, gallegos, congos, canarios, mandingas, extremeños, lucumíes ... mi abuelo negro y mi abuela blanca. Siglos de mezcla de tribus, iguales todos en la esclavitud, quizás en Africa reyes y reinas..... en América, distancia y hacer del dolor una sonrisa. Eso es Blues, Jazz, Samba, Reggae , Son, Rumbas, toda la música.
Había surgido el Son, de la mano de un músico santiaguero, Ignacio Piñeyro que en 1906, compuso "Echale Salsita" y después fundó el "Septeto Nacional". Sus instrumentos: Bongó, Claves, Guitarra, "Tres", Güiro, Marímbula, y Maracas.
Eran músicos de alma, humildes, a los que la historia musical les encargaba la honrosa tarea de poner en una canción la fusión de cuatro siglos. El Son es uno de los géneros cubanos más antiguos, dentro de la música popular cubana. Se reconoce con la introducción del "estribillo", alrededor del siglo XVIII. Es el resultado de la fusión de estribillos africanos, con que los negros acompañaban sus rudos trabajos como esclavos y las tonadas de labor, llevadas a la Isla por los españoles.
Cuba ha dado al mundo tantos excelentes músicos y cantantes soneros. Para definir tanta maestría, hay que primero quitarse el sombrero, porque el Son, no se quedó en 1906. No... recorrió la Isla de Oriente a La Habana, a donde llegó en 1910, prohibido por "lascivo e indecente", por las autoridades de entonces, pero era después del "Danzón" (baile Nacional de Cuba, compuesto en 1878) el ritmo y baile que mejor definía la cubanía. Después fue Benny Moré "El Bárbaro del Ritmo", quien con su Orquesta le adicionó al formato inicial Trombones, Trompetas , Saxos y un set de Percusión que estremecía. Ahí estaba en la Orquesta el cubano Dámaso Pérez Prado, pero eso será para otro comentario futuro.
Era 1940 y ya se escuchaba ese Son "gordo", que era igual, pero diferente, que era atractivo para la joven generación de entonces. El Son es la manera de caminar de las mujeres en Cuba, es el güarapo (jugo de la caña de azúcar), es darse una vuelta por la calle y ver en una esquina, a un niño haciendo las "claves". Es una historia que seguiré contando, para que los que dicen que inventaron la "Salsa" y decirle: "Compay, hasta Celia Cruz, dijo que la única Salsa es la de los spaguettis"....
Al autor cubano Pepe Sánchez (1856-1918) se le puede considerar el "pristino" de los cantautores cubanos, que se dedicaron a componer "Boleros". Después y antes que concluyera el siglo XIX, sucesores como Sindo Garay (autor de "Perla Marina", "La Bayamesa" entre muchas), Manuel Corona, Alberto Villalón, dieron a la música cubana, la riqueza del trovador.
En 1963, Sindo Garay, recibió una carta procedente de México, suscrita por el folklorista Emilio Padrón, en la que le agradece la importancia del trovador cubano en el conocimiento y difusión del Bolero en México (Sindo Garay 1867-1968 "Memorias de un Trovador"). En 1878, ya conté que el músico mulato Miguel Faílde compuso "Las Alturas de Simpson" y le puso a su música "Danzón" estrenándola el primero de enero de 1879.
Siempre la música cubana, tuvo una enorme influencia en el Caribe y resto de América y el Mundo, como Argentina con el Tango. Cuba libraba su lucha de tantos años contra el dominio español, pero el ansia de libertad sentida por criollos mulatos ó blancos descendientes de españoles ó esclavos que todavía lo eran en las postrimerías del siglo IXX, dio una pléyade de grandiosos compositores que veían en su música, un homenaje a la Patria. Ignacio Piñeyro era un singular cantor de la décima criolla (música campesina) antes de dar al Mundo el Son , en 1906. La música cubana, tan cerca en distancia de México, Puerto Rico, República Dominicana se convertía sin proponérselo en el centro de la atención y muchas veces, músicos cubanos emigraban en busca de otros públicos. Tal es el caso de Pérez Prado y después ¿quién se acordaba del autor primario, del original creador? Como es el caso de Orestes López (fallecido en 1939 y hermano de Cachao López) tomó un día la segunda parte del Danzón (la más rítmica y "pegajosa", a la cual los músicos llamaban "Mambo del Danzón") y compuso un Tema que tituló "Mambo" que registró en 1938.
Orestes era un músico totalmente bohemio y soñador. Murió de tuberculosis al año siguiente, pero ya había compuesto un ritmo a partir del "mambo del danzón". En 1940, toda La Habana bailaba Mambo y otros se entusiasmaron por componerlos. Pero el autor y creador del Mambo es señores: Orestes López.
Acerca del baile del "Son"
Cuando me han preguntado (muchas veces), sobre el "Son" cubano y su "parecido" con la "Salsa", inmediatamente mi reacción era de sorpresa, por la poca información que hay sobre los géneros bailables de la Música cubana. Poca información que conviene a algunos, que han llenado sus bolsillos con el término "Salsa". Como dijera la cubana Celia Cruz, gran sonera y cantora de guarachas (variante regional del Son en Oriente) la única Salsa que existe es la de la cocina.
El baile del Son cubano surgió al unísono con la música en 1906. El baile del Danzón se hallaba
en su apogeo pero era distante en la pareja, señorial y "tranquilo" por así decirlo. Cuando surge el Son como música surge también un baile de cuerpos pegados, entrelazadas las piernas, atrevido, dónde la mujer contorneaba las caderas y el hombre hacía gala de su destreza (como vemos en el Video Clip, "Mi Tierra" de Gloria Estefan) bajando casi a ras del piso, con el apoyo sólo de una pierna, mientras la mujer, lo va llevando tomándolo por los brazos y bailando al mismo tiempo.
Es de suponer que este baile constituyó un verdadero escándalo para la época siendo prohibido por las autoridades por "atentar contra el orden y las buenas costumbres". En 1910, con la llegada del "Son Oriental", a La Habana se populariza el baile y de la prohibición sólo quedó el recuerdo.
Ahí se convirtió el Son en el mejor exponente de la forma cubana de moverse, esa forma que está en el caminar de toda cubana, en la gesticulación, en el diálogo diario, en la bien llamada "multiarticulación de la forma de bailar cubana" (Musicóloga María Teresa Linares, Cuba), donde se conjugan raíces negras y blancas, el Caribe y todo el mar nuestro. Forma de bailar, difícil de imitar porque es de hombros, de cintura, de pelvis, cada uno en un tiempo musical diferente y sincopado.
Como de Oriente, nació el "Son", con la autoría de Ignacio Piñeyro (Echale Salsita) surgieron
variantes del Son, en otras zonas de Oriente: la Guaracha, el Songo, el Changüí, etc, pero todas
surgidas del "Son".
La energía del negro tiende a plasmarse en ritmo. En la continuación de la creación popular del baile del Son, vemos que se da como fecha de inicio de la Rumba, alrededor de 1920, pero en realidad fue también un proceso lento de siglos de mezcla de raíces musicales y danzarias, desde esa fusión de esclavos provenientes de más de 100 tribus africanas, con los andaluces, extremeños, gallegos, etc, llegados a la Isla y que formaron una nacionalidad: la cubana.
En 1940, ya se bailaba en La Habana el Mambo, compuesto por Orestes López en 1938. En 1950, Enrique Jorrín compone un "Danzón" diferente, más rítmico y según contó él mismo, cuando lo estrenó el público espontáneamente comenzó a marcar Cha-Cha-Chá (que era lo que les sugería el ritmo) decidiendo ponerle a su nuevo danzón, el nombre del sonido que hacían los pies de los bailadores: Cha-Cha-Chá. Lo demás es historia de las películas que hicieron que fueran conocidos más rápidamente. En los años 1956, las Bandas musicales tocaban Cha-Cha-Chá y en esa amalgama de ritmos anteriores, comenzó el "Casino", en el antiguo Casino Español de La Habana, integrando los bailadores al baile, las vueltas primeras del Rock and Roll y creando otras, para convertirse en el baile Mundial que es hoy.
Entonces si tanto el Mambo, como el Cha-cha-cha, provienen del Son... ¿de qué Salsa me están hablando? A bailar ritmos cubanos !!!
http://www.americasalsa.com/baile/son_mbercy.html

SON
Género vocal, instrumental bailable, que constituye una de las formas básicas dentro de la música cubana.
Presenta en su estructura, elementos procedentes de las músicas africanas (Bantú) y españolas, pero ya fundidos en lo cubano, confluyendo en él giros rítmicos, estribillos, modos percutivos, entonaciones y sonoridades de las cuerdas pulsadas que denuncian sus dos fuentes originarias.
Se baila por pareja enlazada, y para producir su música se emplea una amplia gama instrumental que puede ir de un simple tres o guitarra, a veces acompañado de marímbula, güiro y bongó, hasta grupos más grandes y complejo.
Según Odilio Urfé el son es el exponente sonoro más sincrético de la identidad cultural nacional [...] su existencia verificada comienza concretamente en las postrimerías del siglo XIX, en una ubicación zonal múltiple que comprende los suburbios montuneros de algunas ciudades orientales, como Guantánamo (con el Changuí), Baracoa (lugar donde según Sindo Garay, se originó el tres cubano), Manzanillo (con su base organera) y Santiago de Cuba con sus barrios folklóricos de emplazamientos sub-urbanos
Por su extracción, desarrollo, características sonoras y coreográficas y su uso social, el son cubano devino históricamente como el medio de expresión más idóneo y representativo para las capas humildes de la estructura socio-económica-política de la Cuba de la primera post-guerra
El complejo del son cubano transitó triunfalmente por el Caribe, América Latina, Norteamérica, Europa y otras áreas del mundo.
El son se trasladó de Oriente a la Habana sobre 1909 llevado a la capital por los soldados del Ejército Permanente, en un proceso de transculturación que determinó la entrada en la región oriental de la rumba. La incorporación del género a las orquestas danzoneras, al componer José Urfé, en 1910, su danzón El bombín de Barreto, adicionándole un motivo de son a su parte final, y el surgimiento del legendario Sexteto Habanero, en 1920, y posteriormente Septeto Nacional, le dieron enorme auge al son cubano
Bailado inicialmente en accesorias, solares y academias de baile por capas populares - los estratos burgueses lo rechazaron y el gobierno llegó a prohibirlo por considerarlo inmoral - los salones de baile de La Habana, y de las ciudades importantes, tuvieron que abrirle sus puertas, y las casas impresoras de discos le dieron una difusión ilimitada.
Autores clásicos del género como Bienvenido Julián Gutiérrez, Ignacio Piñeiro y Arsenio Rodríguez, e interpretes como el trompetista Félix Chapotín y el genial cantante Benny Moré, son figuras determinantes en un desarrollo progresivo que abarcó casi todos los estratos musicales cubanos y que influyó -influye- en no poca de la producción de diversas zonas del mundo ".
Sobre la estructura del son escribió Eliseo Grenet : "consiste en la repetición de un estribillo de no mas de cuatro compases originalmente llamado montuno, que se canta a coro, y un motivo de contraste para una voz a solo que no solía pasar de los ochos ".
Inicialmente los grupos de son estaban formados por guitarra, tres, bongó, botija o marímbula (luego bajo), claves y maracas; después se le agregó una - o más - trompetas.
Actualmente el formato para interpretar el género es ilimitado.
El son ha reunido numerosas variantes, algunas con personalidad casi independiente. Urfé menciona: el son montuno, el changüí, el sucu-sucu, el ñongo, la regina ,
el son de los Permanentes, la bachata oriental, el son habanero, la güajira son, la guaracha son, el bolero son, el pregón son, el son guaguancó, el mambo, el cha-cha-cha.

El son cubano suele ser ubicado dentro del complejo sonero del área del Mar Caribe.
En su análisis de aspectos esenciales del género nos dicen Rosendo Ruíz, hijo y Vicente González Rubiera, Guyún : "Una de las características fundamentales que definen el carácter del son cubano, se da en la singular distribución de las diferentes franjas o líneas tímbricas que componen su complejo percusional y rítmico-armónico, determinando en el conjunto instrumental una sin igual polirrítmia.
Mediante examen de los viejos sones musicales escritos y en base a la experiencia auditiva, puede afirmarse que el son ( ya en su forma clásica, evolucionada, tal como lo interpretaban los sextetos y septetos de la capital habanera hacia los años veinte ) presenta tres franjas claramente definidas por su timbre percusional y diseño rítmico-armónico característico ( el contrabajo ejecutado en pizzicato y la guitarra con su típico rayado - rasgueado semipercutido no son, desde luego, instrumentos de percusión, pero se suman al complejo percusional en base a la manera que los ejecuta el sonero ).
Mediante un diseño constante a cargo del contrabajo ejecutado en pizzicato se fija la base rítmico-armónica del son. Constituye el llamado bajo anticipado (sincopado) y resume la esencia rítmica y expresiva del primitivo son oriental expresado en las bungas orientales, pequeños grupos de son integrados por un tres, guitarra y cantantes.
Mientras el tres puntea sus motivos, la guitarra sostiene invariable un patrón acompañante en un rayado (rasgueado semipercutido) que en compás de 2/4 corresponde en valores musicales a dos grupos de cuatro semicorcheas.
El ataque de este rayado conlleva un singular desplazamiento de acentos que solo dominan quienes conocen el género a fondo.
Las maracas y el bongó duplican rítmicamente en idéntica figuración a la guitarra.
El módulo rítmico de la clave presenta un diseño bicompasado.
En compás de 2/4, el primer compás (fuerte) es ocupado por el llamado «tresillo cubano", en tanto que el segundo compás (débil) se integra en silencio de corchea-corchea-corchea-silencio de corchea.
En resumen puede decirse que en el complejo instrumental del son (sexteto o septeto) se evidencia una constante y contrastante yuxtaposición de tres franjas rítmicas independientes en proyección dinámica.
La primera línea (sincopada) se presenta en el bajo anticipado.
La segunda la integra a un tiempo la guitarra acompañante, las maracas y el bongó (este último en la primera parte del son, ya que en el estribillo el bongó abandona su ritmo constante -martillo- y se desplaza en variaciones e improvisaciones rítmicas libres).
Ambas franjas ya referidas se acondicionan y someten al módulo métrico bicompasado del toque de claves. " (Ob. Cit.)
La presencia de este género cubano es importante - y creciente -, a escala universal, dentro de las expresiones musicales más auténticas y valiosas de hoy.
Tomado de: Diccionario de la Música Cubana de Helio Orovio.
http://www.juanperez.com/musica/son.html

EL SON Y LA SALSA.
El son tiene su origen en toda la cuenca del Caribe. No es como algunos han dicho un fenómeno cubano, puertorriqueño o dominicano que se expandió por el mundo.
En cada región del Caribe se desarrolló una expresión sonera específica.
Así existe en Puerto Rico La Plena, en Santo Domingo El Merengue, en Panamá El Tamborito.
Incluso en Cuba hay expresiones soneras distintas, por ejemplo El Son Habanero en La Habana, El sucu-sucu en Isla de Pinos, El Changuí en Guantánamo, El Nengón del Cauto en la zona centro-oriental, etc.
Por su forma el son cubano parte de la alternancia copla-estribillo, habiendo referencias comprobadas desde fines del siglo pasado.
Se interpretaba con guitarra y tres cubano en sus inicios, perfilándose mas tarde en su parte grave con la botija ( botija de barro con agujero en uno de sus lados ) o la marímbula ( tipo de cajón acústico con flejes de acero ).
Mas tarde la botija cedió su paso al Contrabajo ejecutado en pizzicato y la marímbula fue sustituida por el bongó a inicios de este siglo.
Posteriormente se incluyen la trompeta ( con sordina ), el piano, las maracas, el güiro y otros instrumentos hasta llegar al Jazz-Band formato que glorificó Benny Moré.
En su desarrollo el son cubano morfológicamente adquiere su definición actual en la década de los años veinte.
Debido a la influencia del bolero tradicional cubano, al son montuno se le añade una parte introductoria, definida como Largo o Recitativo Inicial, manteniendo entonces una segunda parte conocida como Parte del Montuno.
Su forma de canto en su parte introductoria se produce al igual que en el bolero tradicional : dúo de voces a terceras y sextas.
En la parte del montuno los coros del estribillo se cantan a dos o tres voces y las coplas las canta en solo el cantante solista.
La Salsa es una fusión de culturas, un movimiento socio-cultural, no es un género musical.
Es un fenómeno, en el tiempo, posterior al son.
Es la expresión sonera de estos tiempos consecuencia del desarrollo de las comunicaciones entre estos pueblos del Caribe debido al desarrollo de estos medios.
Es también consecuencia de la influencia de otras culturas foráneas en los pueblos del Caribe y al intercambio cultural y migratorio que se ha operado en la segunda mitad de este siglo en nuestro continente, teniendo como centro principal la ciudad de New York y otras grandes ciudades de los EEUU donde se produjo gran éxodo de cubanos, boricuas, dominicanos, etc.
En su estructura la salsa adquiere matices muy diversos, desde un merengue enriquecido hasta una salsa erótica.
En la pieza "Soy un tipo típico" Willy Chirino sin proponérselo ilustra esta característica del fenómeno salsa.
En su formato interpretativo las orquestaciones se amplían y no se ajustan a formatos pre-establecidos.
La presencia de la música sintetizada es un elemento nuevo que no existía en la etapa sonera.
Ya no es posible componer o interpretar sones cubanos a lo Matamoros, ni plenas portorriqueñas a lo Ismael Rivera; el entorno no lo permite.
Se puede interpretar respetando sus ingredientes, hasta cierto punto.
Los músicos auténticos se extinguen.
La música junto a la sociedad sigue en su apogeo.
http://www.juanperez.com/musica/salsa.html

LA SALSA
La música salsa es bien country, salsa es un género musical de la música caribe latinoamericana, que surgió en Nueva York. Fué introducido por inmigrantes latinoamericanos, especialmente de Cuba, Puerto Rico y Republica Dominicana, que en los años sesenta mezclaron ritmos tradicionales latinos con elementos del jazz según el ejemplo del mambo y del cha-cha-chá. Con lo que dieron fondo a la música con varios tipos de instrumentos de percusión, el estilo salsa es la principal música tocada en los clubes latinos y es el «pulso esencial de la música latina», de acuerdo con el autor Ed Morales. Y cuya figura precursora fue, el dominicano Johnny Pacheco al crear la pauta a seguir con su empresa, Fania Records.

La salsa se toca en compás de cuatro tiempos. Siendo característico el ritmo de las claves (tic, tic, tic... tic, tic), mientras el canto y los instrumentos destacan el primer y tercer tiempo del compás.

La salsa incorpora múltiples estilos y variaciones; el término puede ser usado para describir cualquier forma de género popular derivado cubano (como el cha-cha-chá y el mambo). Sin embargo, la salsa se refiere específicamente a un estilo particular desarrollado a mediados de 1970 por grupos de Nueva York —del área citadina cubana— e inmigrantes de Puerto Rico a los Estados Unidos, y descendientes como la salsa romántica en 1980. Algunas personas afirman que el estilo de la salsa es primordialmente cubano, aunque es una combinación de varios estilos latinos mezclados con pop, jazz, rodrigo y R&B.

De esta manera la salsa no es un género musical cerrado ni inmutable, sino que es un conjunto de géneros (algunos bastantes disímiles) que se fusionan junto con ritmos afro-caribeños y con el jazz estadounidense.

Los familiares más cercanos de la salsa son el mambo cubano y las orquestas de son del siglo XX, así como el jazz latino. La línea entre el jazz latino y la salsa no siempre está clara, con muchos músicos especialmente antes de 1970, a veces se considera parte de cualquier rama.

CARACTERÍSTICAS La salsa es un término muy general que puede ser usado con varios significados dependiendo el contexto; esto precisamente significa que es la materia de muchos argumentos entre aficionados.

Celia Cruz, una cantante de música cubana bien conocida dijo: «La salsa es música cubana con otro nombre. Es mambo, cha-cha-chá, rumba, son... todos los ritmos cubanos bajo un solo nombre». El autor Ed Morales ha dicho que la percepción más común y obvia de la salsa es «un manejo de clave extravagante en canciones de derivación afro-cubana dirigidas por piano, pitos y sección rítmica cantado por un intérprete de voz aterciopelada vestido en traje de algodón». El también define esto como «nada más nuevo que un giro en los ritmos tradicionales de la música cubana» y «la voz cultural de una nueva generación», representación de una «cristalización de una identidad latina en Nueva York cerca de 1960». Además Morales cita que el cantante Rubén Blades afirma que la salsa es puramente «un concepto» que se opone a un estilo o ritmo definidos. Algunos músicos dudan que el término salsa tenga un significado útil para todo, como el director Machito, que afirma que la salsa fue más o menos lo que él ha tocado durante 40 años antes que el estilo se inventara, mientras que Tito Puente, una vez contestada la pregunta de la salsa, dijo «Soy un músico, no un cocinero» (refiriéndose a la salsa de comida)

Sin embargo, en su raíz la salsa es una mezcla de música hispana y música africana, filtrada a través de las historias musicales de Cuba y Puerto Rico y adaptadas por el Jazz Latino y músicos latinos populares para poblaciones latinas con diversos gustos musicales. La estructura básica de las canciones de salsa está basada en el son cubano, comenzando con una melodía simple y seguida por un «coro» en el cual se improvisa[2]. Ed Morales afirma que las bases del origen de la salsa fueron el uso del trombón como un complemento melódico, el solista y el sonido más agresivo de lo normal en la música cubana[3].

RITMO: La salsa siempre tiene una métrica de 4/4 , i.e., 4 tiempos por compás. La música es fraseada en grupos de dos compases, i.e. 8 tiempos, por ejemplo recurren a patrones rítmicos y el comienzo de las frases en el texto de la canción e instrumentos. Típicamente, los patrones rítmicos que se tocan en los instrumentos de percusión son más bien complicados, a menudo con diferentes patrones tocándose simultáneamente. A menudo la salsa tiene alrededor de 180 pulsos por minuto, aunque puede ser tanto más lenta como más rápida.

Un par de clavesUn elemento rítmico que forma la base de la salsa es el ritmo de clave, generalmente tocado en las claves. El ritmo de clave de salsa más común es el bien llamado clave de son 2-3:

La clave no siempre se toca directamente pero forma la base que muchos otros instrumentos de percusión también como la canción y el acompañamiento usa como ritmo común para sus propias frases. Por ejemplo, éste es el ritmo común de la campana
INSTRUMENTACIÓN: La instrumentación más importante en la salsa es la percusión, que es tocada por un amplia variedad de instrumentos, incluyendo claves, campana, timbales y conga[4]. Aparte de la percusión, una variedad de instrumentos melódicos son comúnmente usados como acompañamiento, como una flauta, guitarra, trompeta, trombón, el piano, y muchos otros, todo dependiendo de la interpretación del artista. Si bien es cierto que la salsa es un derivado del son cubano, sin embargo esta incorporación de instrumentos musicales fue ideada netamente por puertorriqueños. De hecho, históricamente los exponentes más destacados en este género han sido puertorriqueños. Es por esto que la salsa siempre se ha vinculado a este país.
LA PALABRA SALSA: Salsa significa «aderezo» en Español, y se ha descrito como una palabra con «asociaciones de vida pero son definiciones absolutas, una identificación que abarca una gran colección de estilos y ritmos latinos, tomando un matiz distinto donde sea que usted esté en el mundo del habla hispana»[5]. El término se ha usado por inmigrantes cubanos y puertorriqueños análogamente en Nueva York para el swing. La autora de música mundial Sue Steward afirma que la palabra fue originalmente usada en la música como un «llanto de apreciación para un picante particular o un solo rápido», viniendo a describir un estilo de música específico en la mitad de los 70 «cuando un grupo de Nueva York basado a música latina comenzó a examinar los arreglos de las grandes bandas clásicas populares desde la era del mambo de 1940 y 1950». Ella menciona que la primera vez que una persona usó el término «salsa» para referirse a este género musical fue un dj de radio venezolano de nombre Phidias Danilo Escalona. Ed Morales también menciona la prioridad de la palabra usada para animar una banda que incrementa el tempo y «pone a los bailarines en una parte alta», y para «para agradecer un momento musical (y) expresar un tipo de nacionalismo cultural, proclamando el calor y sabor de la cultura latina»[7]; él también menciona a Johnny Pacheco, un líder dominicano que realizó un álbum l llamado Salsa Na' Ma, que Morales tradujo como «Sólo necesitas un poquito de salsa o condimento.
HISTORIA Y EXPANSIÓN: En las décadas de los años 30, 40 y 50, la música cubana dentro de Cuba se fue envolviendo dentro de estilos nuevos derivados primariamente del son y la rumba, mientras los cubanos en Nueva York, viven entre muchos latinos de Puerto Rico y otros países que comenzaron a tocar estilos propios distintivos influenciados por la música africana[8]. Su música incluye son y guaracha, así como tango, bolero y danza, con prominentes influencias del jazz[9]. Mientras la escena neoyorquina estaba evolucionando, la música popular cubana, especialmente el mambo, se volvió muy famosa a través de los Estados Unidos. Esto fue seguido por otros géneros de música cubana, que afectando especialmente a la escena latina en Nueva York. El resultado, a mediados de los 70, fue lo que se conoció comos salsa.

La salsa evolucionó establemente a fines de 1970 y dentro de los 80 y 90. Nuevos instrumentos y nuevos estilos nacionales fueron adoptados como la música de Brasil, que fue adaptada a salsa. Nuevos subgéneros aparecieron, como las dulces canciones de amor de salsa romántica, mientras la salsa se convirtió en parte importante de la escena musical en Venezuela, México y tan lejos como Japón. Diversas influencias incluyendo prominentemente hip hop, vino a formar el género en evolución. A la llegada del siglo, la salsa fue uno de los campos más importantes de la música popular en el mundo, y las estrellas de la salsa fueron celebridades internacionales.
ORÍGENES: Las raíces de la salsa pueden remontarse a los ancestros africanos que fueron enviados al Caribe por los Españoles como esclavos. En África, es muy común encontrar gente tocando música con instrumentos como la conga y la pandereta, instrumentos comúnmente usados en la salsa. El antecedente más directo de la salsa es el son cubano, el cual es una combinación de influencias europeas y africanas.
Como madre de la salsa se nombra con frecuencia a la música tradicional cubana. Como precursores están considerados aquí, aparte de innumerables ritmos tradicionales (guagancó, guaracha, bolero cubano, etc.), el son y el danzón. Muchas bandas de son, son muy populares en cuba, comenzando en los años 30; éstos fueron septetos y sextetos[11]. Finalizando la década de 1940, estas bandas crecieron mucho, convirtiéndose en orquestas de mambo y charanga lideradas por directores de orquesta como Arsenio Rodríguez y Felix Chappotin[12]. En la ciudad de Nueva York, en el centro para el mambo en los Estados Unidos, el Palladium Dancehall, y en la Ciudad de México, donde una industria fílmica retoñando atrajo músicos latinos, el estilo cubano de las bandas fue formado por cubanos, puertoriqueños y dominicanos como Machito, Pérez Prado, Tito Puente, Johnny Pacheco y Tito Rodríguez[13].
El mambo fue muy influenciado por el Jazz y fueron las grandes bandas de Mambo las que mantuvieron viva la larga tradición del Jazz mientras los maestros actuales del Jazz se estaban moviendo en las pequeñas áreas de la era del bebop[14]. En la década de los 50, la música bailable latina, como el mambo, la rumba y el cha-cha-chá; fueron música de corriente principal en los Estados Unidos y Europa[15]. En los 50s también se vio un decline en el pueblo por las grandes bandas de mambo seguidas por la Revolución cubana de 1959, que inhibió en gran parte el contacto con Nueva York y Cuba. El resultado fue una escena más dominada por puertorriqueños que cubanos. La música latina de Nueva York de 1960 fue liderada por músicos como Ray Barretto y Eddie Palmieri, influenciados por ritmos cubanos importados como la pachanga y la charanga; después de la crisis de los misiles cubana de 1962, sin embargo, el contacto cubano-americano decayó incluso más precipitadamente[16]. Un híbrido de identidad desarrollada en Nueva York, primariamente puertorriqueña pero influenciada por muchas culturas latinas así como por el contacto cercano con afroamericanos[17].
Sin embargo, se dice que el crecimiento de la salsa moderna comenzó en las calles de Nueva York a finales de 1960. Por esta época, el pop latino no tomó una fuerza importante en la música americana, al perder terreno frente al doo wop, al R&B y al rock and roll; pero hubo unos pocos ritmos jóvenes para danzas latinas tales como el soul y la fusión de mambo boogaloo, pero la música latina dejó de ser parte importante de la música popular americana

Con la salsa se originó una nueva corriente musical, para lo que colaboraron músicos de muchos países diferentes de América Latina. Sin embargo, se pueden identificar a sus precursores en la historia de la música.
Manhattan Recording Company, Fania Records, introdujo muchos de los primeros cantantes y músicos de la primera generación al mundo[19]. Fundada por el flautista dominicano y líder de banda Johnny Pacheco y Jerry Masucci, la ilustre carrera de la fania comenzó con Larry Harlow, El Malo de Willie Colon y el Cantante de los Cantantes, Hector Lavoe en 1967[20]. Esto fue seguido por una serie de modernos son montuno y plena que se desarrolló en la salsa en 1973.
Casi al mismo tiempo surgieron más centros de la salsa en Puerto Rico, Panamá, Venezuela y Colombia. Los puntos centrales de la salsa en Colombia fueronBarranquilla, Cartagena y Cali, con competiciones anuales de música y de baile.
En Estados Unidos el boogaloo precedió a la salsa, la cual —después de un corto apogeo— lo sustituyó casi completamente.
Por razón de los muchos inmigrantes cubanos en Estados Unidos, Miami se convirtió en la segunda gran metrópoli de la música cubana, y por consiguiente ,de la salsa. Contrariamente a Nueva York, la comunidad cubana determinó mucho más la vida en Miami, así que la feria en la Calle 8 casi ha aventajado al festival tradicional en el Madison Square Garden. Desde Nueva York la ola de salsa se derramó primero en América Latina, y en los años ochenta hacia Europa. Debido a los muchos emigrantes peruanos se fundaron también importantes enclaves de salsa en Japón.
Fue el sello Fania Records, de Johnny Pacheco y Jerry Massucci quien dio el espaldarazo a este género al grabar y distribuir los discos de la gran mayoría de las estrellas salseras de los años setenta. La agrupación de todas esas estrellas formaba la Fania All Stars, considerada por muchos como la máxima expresión de la salsa, que realizó inolvidables conciertos en varios clubes neoyorquinos así como en lugares alejados como Japón y África.
1970s Desde Nueva York, la salsa se expandió rápidamente a Cuba, Puerto Rico, Peru, República Dominicana, Colombia, México, Venezuela, y otros países latinos. Músicos y cantantes como Tito Puente y Celia Cruz solidificaron sus nombres no solo en hogares latinos norteamericanos sino sobre todo en el Caribe. Después, grupos como el El Gran Combo, Roberto Roena Y Su Apollo Sound y La Sonora Ponceña entre otros, los siguieron.
1970 vio un número de innovaciones musicales entre músicos salseros. El cuatro Puertorriqueño fue introducido por Yomo Toro y el piano eléctrico por Larry Harlow, mientras vocalistas como Cheo Feliciano, Soledad Bravo, y Celia Cruz adaptaron canciones Brasileras al género. Ray Barretto, Típica 73, Conjunto Clásico, Rubén Blades y Eddie Palmieri fueron otros artistas importantes de la era, mientras Fruko puso influencias colombianas a la salsa y trajo la música a su tierra. En los 80, Fania Records dejó de ser el líder de la salsa, pues fue debilitado por TH-Rodven, y RMM.


1980s 1980 fue una época de diversificación, de como la salsa popular evolucionó en la dulce y suave salsa romántica, con letras que se basan en el amor y el romance. El que es considerado el pionero de la salsa romántica fue el vibrafonista Louie Ramirez y su grupo Noches Calientes es considerado el inicio de esta era, que pronto fue dominada por las estrellas puertorriqueñas como Frankie Ruiz, Eddie Santiago, Paquito Guzman y otros. Finalizando 1980 ,la salsa fue influenciada por el rap latino y la desarrollaron artistas como Willie Colon y Sergio George regresando la música a sus raíces del mambo y agregando una sección prominente de trombón.
Durante 1980 la salsa se expandió a México, Argentina,Europa y Japón, donde (Japón) fue popularizado por la famosa Orquesta Del Sol. La Orquesta de la Luz, o Orchestra of the Sun, también se volvió famosa en muchos países latinoamericanos. Colombia continuó estas innovaciones de salsa a través orquestas tradicionales de los 70s como Fruko y Latin Brothers , y otros de los 80 como Los Nemus del Pacífico, El Grupo Niche, Orquesta Guayacan y Son de Cali. Joe Arroyo(anteriormente ,cantante de Fruko) agregó influencias de cumbia, y con la Sonora Carruseles se convirtieron en importantes atracciones en Colombia durante 1990, y la ciudad de Cali fue ,y es ampliamente conocida como "la capital mundial de la salsa".
El cubano Roberto Torres y el colombiano Humberto Corredor Guajiro Records inventaron el concepto la charanga-vallenata en los 80s, haciendo de Miami un centro de salsa. La salsa de Venezuela también se volvió popular, especialmente Oscar D'Leon, mientras que otros, como Nelson Pueblo, agregaban influencias de música llanera nativa. El puertorriqueño Cano Estremera al separarse de Bobby Valentin se convirtió en otro cantante popular de salsa en la segunda mitad de 1980.
1990 al presente [editar]Volviendo a la salsa de Cuba, la timba sacó en ritmo de songo y fue inventada por bandas como Los Van Van y NG La Banda. En 1990 esta a forma de salsa cubana se le llamó timba y se volvió popular a través del mundo. Otra forma de salsa cubana es el songo-salsa, con mucho rapeo.
La salsa se registró como un crecimiento regular y ahora domina varias áreas en muchos países Latinoamericanos y algunos espacios del mercado estadounidense. Entre los catantes y músicos destacados en los 90 encontramos a figuras como Marc Anthony, La India, Gilberto Santa Rosa, Victor Manuelle y Michael Stewart.
Las más recientes innovaciones en este género incluyen híbridos como merengue-house y salsa-merengue, junto con la salsa gorda. Desde mediados de 1990, los artistas africanos también han estado muy activos a través del súper grupo Africando, donde los músicos africanos y neoyorquinos mezclan con cantantes africanos tales como Bambino Diabate, Ricardo Lemvo, Ismael Lo y Salif Keita. La Salsa es solo uno de muchos géneros latinos que ha venido siendo influenciado por músicas del oeste africano.


La irrupción de la sensualidad [editar]Los primeros cantantes de salsa reflejaban en sus ritmos y en sus letras la imagen del barrio marginal donde se forjó esta cultura. Recordemos que los orígenes no se dieron en los grandes clubes neoyorquinos sino en las calles del Spanish Harlem, conocido como «El Barrio», sector marginal del Alto Manhattan.
Es así que los sonidos de la salsa clásica son fuertes, con preeminencia de los «cueros» (la percusión), los metales (instrumentos de viento de metal) y el piano, que se mezclaban en unos solos conocidos como «descargas», que eran excelentes muestras de virtuosismo técnico en el manejo de los instrumentos.
Sin embargo, a partir de los años ochenta, la salsa fue dejando los sonidos fuertes y las descargas furiosas para entrar en un sonido más cadencioso y melódico, que posibilitaba el baile más lento. Esta música se acompañó de letras con abundantes referencias al amor y al erotismo como motivo principal y, en algunos casos, excluyente. Esta música fue denominada «salsa sensual» y tuvo como uno de sus máximos exponentes al señor Frankie Ruiz.
La categorización de la salsa sensual trajo como consecuencia que se denomine al estilo anterior como «salsa dura». La misma que sufrió un bajón de producción (en cantidad mas no en calidad) y de popularidad a la par que el nuevo estilo se hizo dueño absoluto del género.
Decaimiento de la sensualidad y escena actual [editar]A inicios de los años 1990 la salsa sensual empezó a declinar en popularidad, lo que se debió principalmente al fuerte impulso de otros ritmos caribeños como el merengue dominicano y la bachata.
En ese escenario volvieron a relucir y tomar popularidad y reconocimiento grupos clásicos de salsa que llevaban casi 30 años de producción. Agrupaciones como El Gran Combo de Puerto Rico y La Sonora Ponceña volvieron a aparecer en toda su magnitud.
La muerte de Hector Lavoe marcó un hito importantísimo en la historia de la salsa ya que hacía evidente la desaparición de las primeras voces como Ismael Rivera que dominaran la escena durante la creación de este género musical.
Los creadores se estaban yendo, la salsa ya no era el género nuevo que causaba asombro y sensación. La salsa tenía más de 30 años y debía mostrar una maduración.
Actualmente, la escena salsera se encuentra compuesta por cantantes y agrupaciones clásicas; como las citadas El Gran Combo y La Sonora Ponceña,Eddie Palmiri, Rubén Blades, Andy Montañez, Tommy Olivencia y su Primerisima Orquesta, Roberto Roena y su Apollo Sound, Guayacan Orquesta, Son de Cali, Grupo Niche ; que gozan de un prestigio ganado en décadas. Pero también la componen figuras más jóvenes que sienten la salsa y buscan llevarla a su tercer nivel de evolución, figuras como Jimmy Bosch, La India y Hermán Oliveras que rescatan la clásica Salsa Dura o como Gilberto Santa Rosa, Marc Anthony, Victor Manuelle y Michael Stewart en cuya música se nota el intento de fusionar los dos tipo de salsa, rescatando lo mejor de cada uno. Hoy se puede decir que la música de Salsa tiene un reconocimiento mundial y numerosos bailadores en todo el mundo.
LA REVOLUCIÓN CUBANA: Debe ser consecuencia de la situación política de la Isla, pero la Salsa Cubana no compartió el mismo desarrollo. La salsa cubana, en vez de mezclarse y enriquecerse de otros ritmos, fue progresando y evolucionando en la continua innovación y transformación de sus propios ritmos, los cuales poseen múltiples variantes y facetas.
La salsa cubana acusó muy poco el efecto de la salsa sensual, pero evolucionó hacia un nuevo estilo en el cual no son ajenos a las referencias al amor y el erotismo en sus letras, pero la música, en apariencia más ligera, no se alejó del virtuosismo que siempre caracterizó a Cuba y nos brinda piezas musicales que, detrás de una letra «vana y superficial», ofrecen una mixtura de sonidos, solos, «descargas» y claves de muy buena factura. Este estilo fue bautizado como «timba».
Bandas como Juan Formell y los Van Van, Chucho Valdés e Irakere, José Luis Cortés y NG la Banda, Juan Carlos Alfonso y su Dan Den hasta llegar a Manolito y su Trabuco y Paulo FG llevan el sonido «timbero» más allá de la isla y en los últimos años fueron recibidos con beneplácito por el pueblo salsero.
SALSA COMO BAILE: Pero los latinos en los Estados Unidos no solo conectaron sus ritmos, sino que desarrollaron un nuevo estilo de baile: el New York Style determinado por la escuela cubana y puertorriqueña y ampliada por un montón de elementos de academia de baile. Desde Nueva York este estilo de baile ha encontrado también en Europa mucha divulgación junto al estilo Cubano (Casino).
A decir verdad, los cubanos nunca han perdido su estatus de isla completamente. Después de la revolución cubana (1959) los emigrantes cubanos huyeron preferentemente a Estados Unidos. Con el continente latinoamericano casi no hubo ningún intercambio. La música en si se difundió rápidamente a todas las fronteras, sin embargo, casi nadie en América Latina conoce algo como un New York Style o un «Cross Body Lead (Dile que no)».
En Colombia se baila casi exclusivamente un estilo determinado por la cumbia colombiana, el cual está nombrado en Estados Unidos como «latino» o «cumbia-style».
En la costa occidental de Estados Unidos se desarrolló en los años noventa el L.A.-Style, similar al New York-Style, aunque se baila en un tiempo diferente (en el 1), pero todavía con más elementos de show. Más o menos hacia el fin del milenio se puede observar que los mexicanos que vuelven de California hacen creciente la popularidad del L.A.-Style también en México.

OTRAS FORMAS:
«Rueda de casino»: salsa como baile de grupo en círculo en el cual uno actúa como voz y va dando órdenes con vueltas y cambios de pareja que hacen de este estilo el más divertido y participativo de la salsa, como ejemplos de vueltas están el clásico «70», hasta figuras complejas como «llévala a Matanzas».
Países donde se escucha [editar]La salsa prácticamente se han extendido por el mundo como la música de baile por excelencia, fuera de la cultura latina-caribeña la salsa está considerada solo como un mero baile, pero hay países que la salsa es más que un baile, una música más para escuchar en todo momento y no solo en fiestas:
Países en donde la salsa es la primera o segunda música más escuchada:
Cuba
Puerto Rico
Venezuela
Panamá
República Dominicana
Ecuador
Colombia
Perú
En los siguientes países su gusto es más reducido en la población:
Costa Rica
Nicaragua
Honduras
Enclaves y regiones "salseras":
Santiago de Cali (Colombia)
Nueva York y Miami (Estados Unidos)
Islas Canarias (España)
En el resto de Latinoamérica la salsa es un ritmo muy minoritario, así que se podía decir que la salsa es más un ritmo caribeño que latino propiamente dicho.
Distrito Federal la salsa es un baile elemental para la región latino americana.
http://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A9nero_salsa

Toda la información fue recopilada de las direcciones:
http://www.trabajadores.cubaweb.cu/proposiciones/cuba%20por%20dentro/elson.htm
http://www.produccionesdelmar.com/longina/Estilos/Son/index.html
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2006/05/07/v-01601.htm
http://comosuena.com/articulossoncubano.html
http://www.americasalsa.com/baile/son_mbercy.html
http://www.juanperez.com/musica/son.html
http://www.juanperez.com/musica/salsa.html
http://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A9nero_salsa
A Quien Corresponda Gracias por toda esta información
Pmaniobras


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